SEO para IA: qué cambia en el SEO que ya pagas

Tijeras de podar de latón, abiertas y de pie sobre un pedestal bajo

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SEO para IA es el trabajo de conseguir que las respuestas que redacta una inteligencia artificial, las de Google y las de los asistentes, muestren y enlacen tu web. Para Google no es otra disciplina: lo deja escrito en su guía oficial, «sigue siendo SEO». Si ya pagas SEO, no te falta un servicio. Te sobran algunas partidas y te falta leer el informe de otra manera.

Esto es para ti si ya tienes proveedor de SEO, o equipo propio, y tu director general te pregunta si eso sigue sirviendo ahora que Google contesta antes de enseñar enlaces. Sirve, pero no igual. Qué es el posicionamiento en IA lo contamos en otras entradas de SEO y GEO; aquí va lo que cambia en el contrato que ya firmaste.

Y no es una previsión. En Google España, el modo IA empezó a desplegarse el 8 de octubre de 2025, y los resúmenes ya estaban: en 100.000 palabras clave analizadas entre mayo y junio de 2025 por SE Ranking, empresa que vende herramientas para medirlos, el 33,23 % mostraba uno.

Para Google, sigue siendo SEO

La frase está en la guía de Google para sus funciones de IA generativa, y merece llevarla a la próxima reunión con tu proveedor: «Desde la perspectiva de la Búsqueda de Google, optimizar para la búsqueda con IA generativa es optimizarlo para la experiencia de búsqueda y, por lo tanto, sigue siendo SEO».

Las vistas creadas con IA, el texto que Google redacta antes de enseñar los enlaces, y el modo IA, la misma búsqueda en forma de chat, no leen otra web: según esa guía, tiran del mismo índice que la búsqueda de siempre. Y la documentación para propietarios de sitios lo confirma: para salir citada, a una página se le exige lo mismo que para salir con su descripción en la búsqueda de siempre, y «no hay requisitos técnicos adicionales».

Por eso lo que ya pagabas y estaba bien hecho sigue valiendo. Que Google pueda leer cada página. Que lo importante esté escrito, no metido en una imagen: Google pide «asegurarse de que el contenido importante esté disponible en formato de texto». Y que tu Perfil de Empresa, la ficha con dirección y horario que Google enseña de ti, esté al día: esa misma página lo incluye entre lo básico. Nada de esto es nuevo. Lo nuevo es que ahora lo lee también quien redacta la respuesta.

Tres partidas que ya no merecen presupuesto

La guía de IA generativa de Google dedica un apartado a desmontar mitos: «lo que no tienes que hacer». Google los presenta como «algunos de los temas más destacados que circulan por Internet», y tres de ellos pueden llegarte con otro nombre en una propuesta de SEO para IA.

  • Reescribir el contenido solo para la IA, persiguiendo cada variante de búsqueda. Google escribe que «no tienes que preocuparte por si no tienes suficientes palabras clave «muy específicas» o por si no has captado cada una de las variantes con las que un usuario podría buscar contenido como el tuyo». Una página clara por cada cosa que vendes, sí. Diez retoques al mes para cada forma de buscarla, no.
  • Trocear las páginas en fragmentos. «No es necesario que dividas tu contenido en partes pequeñas para que la IA lo entienda mejor», y añade que «no existe una longitud de página ideal». Rehacer la web en bloques cortos para que la IA la digiera es una obra que Google no pide.
  • Comprar menciones. Que otros hablen de ti cuenta; que lo hagan porque has pagado por salir en listados y reseñas de encargo, mucho menos. En palabras de Google, «buscar «menciones» no auténticas en la Web no es tan útil como podría parecer».

El primer puesto ya no significa lo que significaba

Durante años, el informe mensual se ha contado con dos cifras: en qué puesto sales y cuántas visitas llegan. Ninguna significa ya lo mismo, por tres motivos.

El puesto trae menos clics. Ahrefs, empresa que vende herramientas SEO, midió en 300.000 palabras clave qué proporción de quienes ven el primer resultado hace clic en él, en ordenador, comparando diciembre de 2023 con diciembre de 2025. Su conclusión: cuando hay un resumen de IA, esa proporción es un 58 % menor de lo que cabría esperar sin él. Ahrefs no dice de qué países son los datos, así que no vale como medición española, y es una correlación, no un experimento. Pero apunta a que el mismo puesto vale menos con un resumen encima.

El puesto ya no predice la cita. En marzo de 2026, la misma Ahrefs analizó 4 millones de enlaces citados en resúmenes de IA: solo el 38 % de las páginas citadas estaba entre los diez primeros resultados de esa búsqueda, frente al 76 % de su estudio de julio de 2025.

Google da la pista en su guía: lo llama «ramificación de búsquedas», un «conjunto de consultas simultáneas y relacionadas generadas por el modelo». Para responder a una pregunta, Google se hace varias más. Tu informe de posiciones mide la pregunta que elegiste; la respuesta se construye con preguntas que nadie te ha enseñado.

La contabilidad cambió. En Search Console, el panel donde Google da a cada web sus propios datos, una vista creada con IA «ocupa una sola posición en los resultados de búsqueda, por lo que se asigna la misma posición a todos los enlaces del resumen». Si el resumen ocupa el primer lugar, tu web cuenta como primera aunque sea su último enlace. Tu informe puede celebrar una subida de posición el mismo mes en que bajan las visitas, y no te habrá mentido.

Qué pedir en el informe a partir de ahora

Es criterio nuestro, no una norma del sector. Cuatro cambios para que el informe vuelva a servir para decidir:

  1. La posición media, fuera de la portada. Sigue siendo útil para el equipo; para dirección, mezcla demasiadas cosas.
  2. Impresiones y clics juntos, página a página. Si una página gana impresiones y pierde clics, no siempre ha fallado el SEO: puede que el resumen esté contestando por ella. La pregunta es si esa página tenía que traer lectores o clientes.
  3. Las apariciones en las funciones de IA, por página. Search Console ya las separa; qué enseña y qué no, en posicionamiento en IA: qué es y qué se puede medir.
  4. Contactos por página de entrada, no visitas totales. Es lo que menos ha cambiado con la IA; lo desarrollamos en SEO para empresas B2B.

Un interruptor nuevo que no debe decidir el técnico

Desde el 31 de agosto de 2026, todas las webs tienen en Search Console el control de la IA generativa de la Búsqueda. Permite incluir o excluir tu web de las vistas creadas con IA, del modo IA y de las funciones de IA de Discover. Por defecto, estás dentro.

Salir no te hunde en los resultados normales: Google aclara que el control «no se usa como señal de posicionamiento o inclusión que afecte a otras partes de la Búsqueda». Tampoco te saca del entrenamiento de modelos: «este control no afecta al entrenamiento de la IA». Y no borra la respuesta: «El contenido de otros sitios seguirá estando disponible en esas funciones y puede que se parezca al tuyo».

Apagar el interruptor no te devuelve los clics: deja el resumen en manos de quien escriba algo parecido a lo tuyo. Puede tener sentido para quien vive de que se lea su texto entero, como un medio. Para una empresa que vende servicios, a nuestro juicio, casi nunca. Es una decisión de dirección, y conviene que no la tome por su cuenta quien tiene la contraseña de Search Console.

Una pregunta para tu proveedor

Si este trimestre te ofrecen SEO para IA como servicio nuevo, haz una sola pregunta: qué parte de lo que te cobraban hasta ahora no servía para aparecer en esas respuestas. Si la respuesta es «casi nada», el servicio nuevo es el de siempre con otro nombre. Si es «casi todo», el problema es anterior a la IA.

Si lo que te preocupa es lo que contesta ChatGPT, se comprueba de otra forma: la contamos en cómo posicionar tu empresa en ChatGPT. Y si quieres revisar tu contrato o tu informe de SEO con estos criterios, lo revisamos contigo.

Actualizado: 19 de octubre de 2026.

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